Cuando arrancamos Alawa en 2021, la pregunta no era cómo hacemos una bebida rica, sino cómo la hacemos rica sin azúcar añadida. Spoiler: tomó 4 años, decenas de prototipos y un viaje a Paraguay para entender la stevia.
El problema con el azúcar añadida
La OMS recomienda no superar 25g de azúcar libre al día. Una sola lata de gaseosa convencional tiene entre 35 y 40g. Es decir: una bebida ya rompe el límite diario completo.
Cuidarte no debería sentirse a castigo. Por eso pasamos 4 años haciendo bebidas que tomarías sin pensarlo dos veces.
Por qué stevia (y no otros endulzantes)
Probamos sucralosa, aspartame, eritritol, monk fruit. La stevia ganó por 3 razones:
- Origen natural — viene de la planta Stevia rebaudiana, no de un laboratorio
- Cero calorías reales — el cuerpo no la metaboliza como azúcar
- Sin spike de insulina — apta para personas con diabetes (consulta a tu médico)
El reto: el regusto amargo
La stevia común tiene un final metálico. Resolverlo nos tomó 18 meses. La clave fue usar solo glucósidos Reb-M y Reb-D, las fracciones más dulces y limpias de la planta. Es más cara, pero el sabor es indistinguible del azúcar.
Cómo lo validamos
Panel sensorial ciego en 3 ciudades. 120 personas. Pedimos calificar dulzor, sabor y aftertaste contra una limonada con azúcar tradicional. Resultado: 87% no notó diferencia. El 13% restante prefirió la nuestra.
Próximos pasos en I+D
Estamos cerrando dos líneas nuevas para 2026: una sin endulzante (pura fruta cold-pressed) y una con prebióticos. Si quieres ser parte del panel de testing, escríbenos a hola@alawadrinks.com.